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jueves, 22 de octubre de 2026

El aliento de Marax

El demonio Marax, representado en el Tarot oculto de Travis McHenry.

Sobre el confín último de las noches,
un toro come espirales de viento.
Su boca lanza vapores de galaxias
y en sus ojos levitan los anillos de Saturno.

Marax domina su prado inverosímil,
con pezuñas que no remueven lodo
pero sí la simiente más oculta.
Sus cuernos parecen astrolabios,
índices que señalan adelfas,
y su lengua recita nombres
de malas hierbas que sanan al muerto.

Su mugido conversa con las raíces,
enseña música a los diamantes
y, cuando un alma se lo pide,
la rocía con esporas de plata fina,
que brotan al paso de las nubes.

Marax,
ayo de planetas mudos,
marino de esferas remotas,
oficiante de pálidas alquimias,
haz de mi piel un herbario de estrellas
y un límpido oráculo de mi sangre.

Dame la paz del que sabe los ciclos eternos,
las hojas del romero naciente en el eclipse,
la sabiduría que nada pesa
y el peso que retiene la sabiduría.

Que, si pronuncio tu nombre,
Marax,
el universo todo me escuche.


Nota del autor: en La clavícula de Salomón, Marax es un gran conde y presidente del infierno, que gobierna 30 legiones de demonios y que se manifiesta bajo la figura de un toro con rostro humano. Su especialidad consiste en enseñar astronomía, así como las virtudes de las hierbas y las piedras preciosas, y brindar conocimientos sobre las artes liberales. Se le atribuye, asimismo, la capacidad de conceder buenos espíritus familiares al mago que lo conjura.

miércoles, 21 de octubre de 2026

Diostán

Imagen creada con inteligencia artificial.

Satán es para Dios el inconsciente
de sí mismo, recóndito y negado,
que desata su frío calcinado,
su noche de calígine esplendente.

¿No debería, pues, llamarse el ente
Diostán, oscuro sol de lo creado,
gran azabache en su mitad sajado,
que llora su destino sordamente?

Los ángeles tutelan a demonios
que les hacen de espejo, con el rango
que soñaron los mitos babilonios.

Y el Hades, el envés de todo cielo,
que junta sombra y luz, aprende el tango
de lo doble que es uno tras un velo.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Tiempo

Naturaleza muerta con reloj de arena,
estuche y libro
(hacia 1647). Óleo sobre tabla de Gerrit Dou.

¿Qué es el tiempo? No más que borbotones
de materia volante y animada,
que en alquímicas horas, agitada,
sufre y goza de mil permutaciones.

¿Qué es el tiempo sin vida? Sin axones
que guarden la conciencia atribulada,
los calendarios flotan, hechos nada,
para un baile mortuorio de electrones.

Cuando no quede más criatura viva,
cuando nada las piense ni perciba,
carecerán las horas de sentido.

¿Qué imagina la angustia del futuro,
si de las rocas, ante el fin oscuro,
no se estremece el corazón dormido?

jueves, 8 de octubre de 2026

Maricarmen


(“In memoriam” Maricarmen Abascal)

No te moriste sola. Te mataron
los buitres del sistema financiero,
con un desahucio rápido, certero,
como tantos inermes que dejaron

su casa, moribundos, y pisaron
calles hechas de frío traicionero,
decapitados en el carnicero
cadalso que los buitres ingeniaron.

Te mató la mortal indiferencia.
Te mató la codicia desatada,
que mercadea con la aciaga suerte.

Pero tu ejemplo nombra la conciencia.
Pero tu noche es lúcida alborada
para que nadie sea más tu muerte.

sábado, 3 de octubre de 2026

La casa del futuro

Acampada en la Puerta del Sol (Madrid) por el derecho a la vivienda,
iniciada el 26 de septiembre de 2026. Foto: RTVE

Sobre todo un país, un sol acampa
y en la Puerta del Sol, incandescente
medianoche, la grey desobediente
le recuerda sus límites al hampa

de traje fino, cuya vil estampa
le promete desahucios a la gente,
robándole su casa alegremente,
bajo lícitas fórmulas de trampa.

Sobre todo un país, la ruda yegua
de su pueblo fortísimo, sin tregua,
se mide con el toro del pasado,

y así, clavando soles en lo oscuro,
se levanta la casa del futuro
con rocío de lucha conquistado.