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viernes, 30 de agosto de 2024

Necromancia

El fantasma de Samuel invocado por Saúl. Óleo sobre cobre
de Bernardo Cavallino (hacia 1655). Museo J. Paul Getty (Los Ángeles).
Fuente: Britannica

Creyéndome con lástima tu viudo,
le doy a tu recuerdo sepultura,
para dejarte solo, sin ternura
ni querella, sin lápida ni escudo.

Llorando tu desaire, siempre mudo,
le confiaré mis penas a la dura
mano del tiempo lóbrego, si cura
mi frágil corazón, que va desnudo.

Pero, súbito, rompes la distancia,
pues, hecho mal espíritu, me invitas
a desearte en falsa necromancia.

De nada vale toda mi cautela:
si te sueño difunto, resucitas
y mi pasión oculta me desvela.

jueves, 29 de agosto de 2024

Nostálgico rechazo

Joven tocando la cítara. Figura pintada en un ánfora
de terracota (hacia el 490 a.C.) y atribuida al denominado
“pintor de Berlín”. Metropolitan Museum of Art (Nueva York).
Fuente: The Met

Quisiera desatarme de tu sombra,
de tu recuerdo, que mi sien oprime,
pero… ¿cómo podría hacerlo –dime–
si mi lengua, mortal, aún te nombra?

Piso, con leves pasos, una alfombra
de lágrimas que el viento no suprime,
pues un duelo quizá no me redime,
pero mi oculta ruina desescombra.

Quisiera desatarme de mi pena,
pues aún tu recuerdo me enajena
y al eco de tu sombra me carcomo.

Si el rechazo protege su baluarte,
la nostalgia se niega a rechazarte
y en tal furia no sé qué bando tomo.

miércoles, 28 de agosto de 2024

Bochorno

Pastores junto a un río. Escuela francesa (1469).
Ilustración para una edición manuscrita de las Églogas
de Virgilio, con comentarios de Servio. Fuente: MeisterDrucke

Pasan horas y Lico no me piensa,
pasan días y Lico no me llama...
y una lágrima turbia se derrama
de mi pupila, funeral e intensa.

Nada me gusta, nada me compensa
de este largo y oscuro melodrama,
pues doy cansinas vueltas en la cama
y el corazón, cual arco, se me tensa.

Lacónico y esquivo, me responde
mientras le envío pálidos mensajes...
¿Quién sabe para qué de mí se esconde?

Quisiera suplicarle su retorno,
pero mi boca, seca de lenguajes,
calla mis penas en fatal bochorno.

lunes, 26 de agosto de 2024

Vida

Monumento al progreso (1922), grupo escultórico en mármol
de Miguel Ángel Trilles, incorporado al monumento a Alfonso XII
en el parque del Retiro (Madrid). Foto: Antonello Dellanotte (2018)

Cuando miro los cambios de la suerte,
mientras en lunas y batallas crezco,
de pánico sombrío me estremezco,
soñando con los ecos de la muerte.

Si el derroche de Baco me divierte
y a la magia de Venus pertenezco,
sobre mi carne frágil establezco
grandes pasiones para un alma fuerte.

Rehúyo de los mundos imprecisos,
infiernos, purgatorios, paraísos
o ruedas precedentes al nirvana.

Quiero un abrazo, un té y una caricia;
quiero pan, vino, rosas y justicia;
quiero una vida plácida y humana.

sábado, 24 de agosto de 2024

Escritores

Gallinas en un corral. Fuente: www.audacy.com

Asoman escritores a paladas
y, como dan la mano, se dan coces,
armados con bolígrafos atroces
a falta de pistolas y de espadas.

Conversan a temibles puñaladas
y son, apaleándose con roces,
plumíferos implumes cuyas voces
aterran a las aves emplumadas.

Habrá, seguro, quien el santo cielo
se gane, soportando su revuelo
como necio combate de gallinas.

De tan viles, gritones y enojosos,
de tan fieros, altivos y ruidosos,
ni Satán los admite en sus cocinas.

viernes, 23 de agosto de 2024

Diálogo del espejo

La reproducción prohibida (1937). Óleo sobre lienzo de René Magritte.
Museo Boijmans Van Beuningen (Rotterdam).

YO.—Dime qué soy, espejo.
ESPEJO.—                          Solamente
relámpago de luces apagadas,
un tránsito veloz entre dos nadas
que no percibe el cosmos, indolente.

YO.—¿No soy, espejo, nada más?
ESPEJO.—                                    Detente
y escúchame: tus horas, conjuradas,
hacen de las futuras y pasadas
el espacio brumoso del presente.

YO.—¿Soy, tal vez, una copia de los otros,
de los que giran, como raudos potros,
en la arena del tiempo sin descanso?

ESPEJO.—Mira tus ojos y tus labios calla,
pues, en la travesía, Cronos halla
mi azogue como insólito remanso.

miércoles, 14 de agosto de 2024

Confesión

Alegoría de la vanidad (1632-1636), óleo sobre lienzo de Antonio de Pereda.
Museo de Historia del Arte de Viena.

Nada teme ni espera mi cuidado
sobre el futuro de mis poesías;
yo no cultivo modas o manías
de este siglo confuso y agitado.

Los críticos rebosan el mercado,
con su vano pregón de mercancías;
yo, descarte de mil antologías,
ahondo mi camino soterrado.

Sea bien diferente mi alborozo,
diferente mi búsqueda: algún trozo
de sol que va al oeste, rojo y terso,

mientras, en mi calígine, desgrano
la débil fortaleza de lo humano
con la música limpia de mi verso.