tu suma de letrados ejercicios:
los colegas, en ásperos oficios,
te vestirán de loca nigromancia.
Presumen, con su fútil arrogancia,
la crítica y el público de vicios:
una discute en vano sus prejuicios
y el otro no discute su ignorancia.
No persigas el canon: solo vive
y algún rato después, al fin, escribe,
pues un circo demente es el Parnaso,
donde, si pocos hallan pedestales,
otros muchos, con méritos iguales,
aún esperan que les hagan caso.

