Yo, santísima Bárbara, soy casta
diva, pero, si acaso me condenasal puterío, de tus mil sirenas
la más cara seré, logrando pasta
sin miramientos, devenida un asta
de las muchas de ciervo que, sin penas,
a Sofía colocas en ajenas
copulaciones, como buen orgiasta.
Yo, Bárbara santísima, soy pura
y así te sacaré, con amargura,
tu sobrecogedora casquería.
Te joderás, Borbón señoritingo,
me estallaré las pelas en el bingo
y al fin reventará tu monarquía.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario