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jueves, 16 de julio de 2009

A la viola da gamba


(Homenaje a Sainte–Colombe)

Viola da gamba,
eres hermosa y grave.
En tu silencio, duermen
olvidadas canciones,
lejanas y confusas resonancias.

El aire se conmueve,
enseguida que surgen
las vibraciones en tus cuerdas.
Con el arco y sus dedos,
el músico te roba
sones de miel oscura.
Tu madera destila
unas aguas canoras;
un arroyo que suena, lastimoso,
a nieblas y penumbras.

Algunos te llamaron, hace siglos,
imitadora de la voz humana.
Bien mereces elogios,
pues tu voz enamora los oídos.
Con ella, desatando
los nudos del silencio,
un alma se lamenta.

13 comentarios:

ana dijo...

Qué coincidencia, acabo de leer un libro titulado: La lección de música. Autor: Pascal Quignard. Editorial Funambulista.

Y justo después, saltando a tu blog desde el blog de Olga, me encuentro con esta entrada... así, al azar.

"Sainte-Colombe, en verano, se encerraba en su jardín en una pequeña caseta de tablones que había levantado en las ramas de una morera, con el fin de tocar allí la viola con mayor tranquilidad y placer. Marais se deslizaba por debajo de esa caseta; allí escuchaba a su maestro y podía disfrutar de algunos pasajes y toques particulares con el arco que a los maestros del arte les gusta reservarse para sí; pero esto no duró mucho, al darse cuenta Sainte-Colombe y cuidar de que su alumno no le escuchara más".

Es cierto que ha parecido un libro extraño, un libro que no he acabado de aprehender, como una especie de desencuentro que aún así, mantiene la atracción por su lectura. No sabría calibrarlo. Un pequeño misterio se intuye en sus párrafos, una especie de historia que queda aún por desentrañar... como si hubieras rozado algo que no llegas a sentir del todo, pero que sabes con certeza que está. Y de fondo, el misterio infinito de la voz humana y el dolor por la ausencia de la infancia de la voz... y siempre, el anhelo de su retorno, voz-infante que regresa ante el eco de una viola de gamba.

Supongo que es un libro que tú podrás entender mejor. Seguro.

Saludos.

Freia dijo...

Es un auténtico placer esta visita, no sólo por el poema, sino por los comentarios. Me apunto el título del libro. No lo he leído. Pero si es el origen de la película "Todas las mañanas del mundo", pienso buscarlo y leerlo porque ésta me fascinó (y me fascina: la veo en DVD de tanto en tanto). Me ocurrió igual que con "El profesor de música", con un espléndido Jose Van Damm, hoy inencontrable en España (al menos con subtítulos en castellano) y que siempre intento recomendarle a todo el mundo.
Pocos instrumentos hay para mí tan melancólicos como el cello (y eso incluye, por supuesto la viola da gamba) y el oboe.
Me alegro cada vez más de entrar de puntillas en este blog.
Un saludo a los dos. Repito que ha sido un placer.

ana dijo...

Hola de nuevo. Efectivemente, el libro que he leído es el que dió origen a "Todas las mañanas del mundo".

Está formado por tres relatos:
_ Un episodio extrído de la vida de Marais.
_ Un joven macedonio desembarca en el puerto del Pireo.
_ La última lección de música de Chang Lien.

El libro es una especie de meditación, un ir y venir sobre el misterio de la voz humana, sobre la música. Sorprendente y misterioso. Inabordable y atractivo. Como el pálpito de algo que se sabe certero, pero que aún no ha sido descifrado.

Yo no sabría muy bien decir qué queda después de su lectura.

Freia dijo...

Estimado Ramiro:

La película es belga y su título original "Le maître de musique". Quizá por el original pueda encontrar más documentación. Yo lo localicé en una libreria virtual, tipo Amazon. Lo encontrará en la versión original francesa, con subtítulos en inglés y coreano... Sí, sí, ha leído bien... coreano.
Con los datos aportados por Ana, creo que saldré a buscar el libro en cuanto pueda. Me apetece mucho leerlo.
Saludos a los dos

ana dijo...

http://www.funambulista.net/2009/la-leccion-de-musica/

Ramiro Rosón dijo...

Ana:

No he leído “La lección de música”, aunque me gustaría hacerlo. Sin embargo, sí conocía la anécdota a la que te refieres, por haberla leído en alguna revista de música antigua. Es muy hermoso imaginar a Sainte–Colombe tocando la viola da gamba en esa caseta, y a Marin Marais, subido al moral como un niño travieso, escuchándolo embelesado. También había leído que, basándose en un libro de Pascal Quignard (quizá sea “La lección de música”; corrígeme si estoy equivocado), se rodó hace años una película llamada “Todas las mañanas del mundo”, que trataba sobre la vida de Sainte–Colombe; la banda sonora la tocaba Jordi Savall, el conocido intérprete de viola da gamba.

Probablemente, el libro te resulte misterioso y enigmático porque Sainte–Colombe es un personaje del que se tienen muy pocas noticias. Ni siquiera se sabe con toda seguridad su nombre; se cree que se llamaba Jean. Se dice que era protestante y, debido a las guerras de religión que asolaban Francia, pudo haber huido a Inglaterra. Escribí estos versos mientras recordaba un concierto de música antigua que escuché en una iglesia de La Laguna, hace ya tiempo, en el que se tocaron, precisamente, obras de Sainte–Colombe y de Marais. La melancolía que desprenden algunas de sus obras me inspiró este poema. Por ejemplo, pienso en un concierto para dos violas da gamba titulado “Les batteries”, que, según he leído, se traduce como “Los trémolos”, y en el que las violas parecen imitar una tormenta. En algún artículo de prensa sobre “Todas las mañanas del mundo”, se cuenta que Sainte–Colombe estaba obsesionado con la memoria de su difunta esposa. Si esto fue verdad, tal vez la melancolía de su música se deba a esa pérdida que el compositor habría sufrido.

Al escuchar la música de Sainte–Colombe, me sucede lo mismo que a ti con el libro. Parece que en ella hubiera un significado escondido, que aún no se ha desvelado. Parece que, a través de la viola, la voz de Sainte–Colombe nos hablara, aunque él se haya ido hace siglos. Esa sensación me cautiva y me alentó a escribir este poema.

Bienvenida a este blog, Ana, y muchas gracias por tu visita y tu comentario.

Ramiro Rosón dijo...

Freia:

Desde luego que la viola da gamba, el chelo y el oboe son instrumentos melancólicos. Y, por cierto, el oboe me parece dulcísimo; no hay más que oírlo acompañando a la flauta de pico en algunas sonatas para flauta de Haendel.

Al hablarme de “El profesor de música”, me descubre usted una película de la que no sabía nada. Los estudios y otras ocupaciones me impiden, durante buena parte del año, leer, escuchar música y ver cine cuando quisiera; por eso, le ruego que no se asombre de mis ignorancias. Aunque la película sea imposible de hallar en España, intentaré buscar, al menos, algún fragmento en youtube o en otra página de vídeos.

Muchas gracias, Freia. Me alegro de que el poema y los comentarios le hayan gustado. Y es un placer recibir sus visitas y comentarios.

Saludos cordiales.

Ramiro Rosón dijo...

Ana:

La voz humana y la música instrumental son las dos caras de un misterio insondable. Cómo no pensar en “La voz humana”, la ópera con libreto de Jean Cocteau y música de Francis Poulenc, que consiste en el monólogo de una mujer que habla por teléfono, desesperada, con su amante, que la ha abandonado hace poco... Lo cierto es que, desde que el hombre apareció en el mundo, hemos sentido la necesidad de cantar e inventar instrumentos musicales, y en el fondo no sabemos muy bien el motivo. Quizá necesitamos expresar lo que no podemos sacar a la luz con meras palabras, lo que las limitaciones del lenguaje hablado y escrito nos impiden verbalizar. Y ahí, tal vez, resida el misterio, en lo que no puede decirse con el lenguaje, pero sí con la música.

Habrá que leer ese libro. No imaginaba que estuviera formado por tres historias; pensaba que era una novela que abordaba únicamente la vida de Sainte-Colombe.

Saludos cordiales.

Ramiro Rosón dijo...

Muchas gracias, Freia, por la información.

Muchas gracias, Ana, por el enlace a la página sobre el libro de Pascal Quignard.

Saludos para las dos.

fandestéphane dijo...

Le maitre de musique. 1988 Bélgica
Dir. Gerard Corbian
Drama
Idioma, en francés.
Músicas de Mahler, Verdi, Bellini,
Mozart, Schumann y Schubert.
Actores principales, José Van Dam,
Anne Roussell, Philippe Volter
Sinopsis:
Un famoso barítono ya en el ocaso de su carrera decide retirarse al
estar gravemente enfermo.
Antes, decide dar clases a dos jóvenes talentos, Sophie y Jean.

Película de poca difusión a pesar
de su gran belleza fotográfica y con un repertorio musical delicioso. Excelente para los amantes de la ópera, los románticos y los amantes de la belleza.


Tous les matins du monde. 1991
Francia
Dir. Alain Corneau
Dir. musical, Jordi Savall
Músicas de Sainte-Colombe, Marin Marais, Jean-Babtiste Lully y François Couperin.
Idioma, francés
Drama
Actores principales: Gérard Depardieu, Anne Brochet, Michel Bouquet.
Sinópsis:
Siglo XVII Francia. Narra la historia del maestro de viola más importante de todos los tiempos y su relación con un alumno en la corte de Luis XIV.

Una gran película, de gran belleza
escénica e interpretativa. Un regalo para los que saben apreciar
las sensibilidades de el ritmo, la melodía, la belleza, el retrato de la época, las actuaciones y el argumento.
Una obra maestra.

Saludos cordiales

Ramiro Rosón dijo...

Muchas gracias, Fandestéphane, por la información sobre las dos películas. Me ayudará a buscarlas.

Saludos cordiales.

fandestéphane dijo...

Puedes bajarlas por e-mule
yo lo hice sin problemas

Saludos

Ramiro Rosón dijo...

Lo tendré en cuenta. Gracias de nuevo.

Saludos.